El centro de investigación que este año fue el hogar de kilos de verduras frescas sobreviviendo a temperaturas de hasta 45 grados bajo cero tendrá cambios es su operación para 2019.

BREMEN.- El invernadero en la Antártica del Centro Aeroespacial Alemán (DLR, por sus siglas en alemán) tendrá cambios en su futuro, al menos así lo detalló el organismo que pretende darle un giro a la base que abasteció durante casi un año a los científicos de la estación germana de Neumayer III, ubicado a 400 metros del laboratorio. En declaraciones del director del proyecto, Daniel Schubert, durante este 2018 “se cumplieron nuestras expectativas y produjimos suficientes alimentos para todos”. Con este laboratorio, los investigadores germanos son capaces de cultivar diversos alimentos en medio de las extremas temperaturas que se registran en el continente antártico, cercanas a los 45 grados bajo cero. Así, el ingeniero aeroespacial Paul Zabel logró mantener en perfectas condiciones grandes kilos de verduras frescas. La producción de tomates, lechugas y pepinos y otros alimentos frescos en un contenedor especial permitió a quienes trabajan en la estación científica incluir en su dieta no sólo productos que pueden ser almacenados a largo plazo. Ahora, el desafío para 2019 es la plantación de nuevos brotes, pero ahora utilizando la tecnología de teledirección. En enero, seis científicos volarán nuevamente a la Antártida para remodelar el invernadero. “Vamos a desmontar todo”, comentó Schubert. El equipo también reparará aparatos averiados e instalará nuevos instrumentos. Posteriormente serán sembradas nuevas semillas. “Vamos a intentar gestionar (las operaciones) del contenedor directamente desde Bremen”, agregó. En la entrega de resultados de los experimentos llevados a cabo durante este año -que se realizará en mayo próximo- se medirá también si las ensaladas y otros alimentos frescos tuvieron alguna influencia en su estado de ánimo en general

Fuente: Emol.com