• Un cojín con cola, un cepillo que lava los dientes en 10 segundos y un casco para dormir causan furor en la mayor muestra de tecnología de consumo del mundo

Dos robots pasean por la moqueta de un hotel en Las Vegas con un único objetivo: hacer felices a quienes tienen a su alrededor. Responden al nombre de Olaf y Tempura, suben y bajan sus brazos continuamente y observan con sus grandes ojos azules a quienes se paran ante ellos. Con su aspecto adorable y una mirada expresiva, el objetivo de estos robots de compañía es, en palabras de su creador, “curar la soledad en cualquier hogar reaccionando a estímulos humanos”. Están repletos de sensores que detectan desde caricias a cualquier obstáculo en su camino. No hacen nada especial. Simplemente acompañan. Pese a ello, captan la atención de decenas de personas que se arremolinan a su alrededor.

Pasear por el Consumer Electronics Show (CES), la mayor feria de tecnología de consumo del mundo, que se celebra cada enero en Las Vegas, es como adentrarse por un instante en el futuro. Entre televisiones, electrodomésticos y vehículos con un diseño más tradicional, destacan decenas de inventos curiosos. Muchos de ellos se quedarán en proyectos disparatados de los que nadie se acordará en unos meses. Pero otros, que hoy nos parecen tan extravagantes como eran hace 30 años los teléfonos portátiles, quizá se conviertan en parte de nuestras vidas.